Tanto si te has mudado como si simplemente has cambiado de casa, la falta de espacio en tu pequeño estudio puede ser una gran preocupación. Aquí tienes cinco maneras de hacer que tu estudio pase de diminuto a poderoso, para que no tengas que preocuparte por las cosas pequeñas.
Los muebles dos en uno son tus mejores amigos.
Como no tienes espacio que desaprovechar, elige sillas, sofás y camas que tengan compartimentos de almacenamiento ocultos. Si de verdad quieres aprovechar al máximo el espacio, considera la posibilidad de comprar una cama alta; esto abre enormemente tu apartamento y te da la opción de colocar un escritorio o una cómoda debajo.
Haz las cosas sencillas.
Los colores oscuros, los tejidos pesados y demasiados estampados pueden saturar un espacio pequeño, haciéndolo parecer aún más pequeño. Mantenga una combinación de colores sencilla cambiando los tonos de un color en lugar de utilizar varios. También puedes optar por muebles de líneas sencillas y limpias para dar a tu estudio un aspecto elegante.
Divide las zonas.
Que tu piso sea técnicamente un espacio abierto no significa que no puedas tener zonas separadas. Alfombras de distintos tamaños, tonos y materiales, y luces de diferentes estilos son formas sencillas de indicar dónde acaba la zona de ocio y dónde empieza la de comedor.
Reinventar la rueda.
Si le encanta recibir gente en casa, las ruedas se convertirán en su elemento favorito desde el pan de molde. En lugar de romperte la espalda moviendo muebles pesados para una ocasión especial, abre espacio colocando ruedas en la parte inferior de cómodas, estanterías, mesas o soportes de TV. Podrás apartar fácilmente estos muebles y volver a colocarlos cuando los invitados se hayan marchado.
No te sientas presionado para reducir el tamaño de tus cosas.
Que no tengas tanto espacio para guardar tus pertenencias no significa que tengas que deshacerte de todo. Busca unidades de autoalmacenamiento en tu zona para guardar de forma segura el exceso de muebles, recuerdos, electrodomésticos o cualquier recuerdo del que no puedas (o no quieras) deshacerte, pero que no te quepa.
Un estudio no tiene por qué ser un aburrimiento. Con estos consejos, podrás disfrutar al máximo de tu pequeño espacio.